Durante un vuelo entre Dubái y Tel Aviv, un incidente de seguridad obligó a un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudí. Shota Musaieb, uno de los pasajeros a bordo, narró los momentos de tensión vividos cuando la aeronave inició un descenso abrupto e inexplicable. Inicialmente, el testigo comenzó a registrar los hechos con su teléfono móvil ante el temor de que el suceso tuviera un desenlace fatal y no quedaran evidencias de lo ocurrido. Al percatarse de que se trataba de un acto terrorista, Musaieb se desplazó hacia la cabina delantera para intervenir. El pasajero logró inmovilizar al agresor utilizando unos auriculares para atarle las manos, evitando así que la situación escalara mientras el avión se desviaba de su ruta original debido a la emergencia provocada por el conflicto interno en la aeronave.
Source : El País
Photo : El País
