La Universidad Autónoma del Estado de Morelos atraviesa una grave crisis de seguridad tras el asesinato de cuatro alumnas en un periodo de siete meses. La comunidad estudiantil ha reaccionado con protestas constantes ante la ola de violencia que afecta a sus miembros. La desaparición y posterior hallazgo sin vida de estudiantes como Kimberly, de la facultad de Contabilidad, y Karol, de Enfermería, han generado un profundo clima de miedo en el campus. Estos sucesos, que coincidieron con las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer, han puesto en evidencia la vulnerabilidad de las jóvenes en la región. El reciente crimen de Claudia Tacoronte ha intensificado la presión sobre las autoridades universitarias y estatales para garantizar la protección de quienes acuden a las aulas, bajo el lema de que estudiar no debería suponer un riesgo mortal.
Source : El País
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