Documentación interna revela que responsables del Hospital Ramón y Cajal en Madrid modificaron deliberadamente el nivel de gravedad de pacientes en lista de espera quirúrgica. El objetivo de estas alteraciones en el sistema informático era presentar cifras más favorables sobre los tiempos de atención hospitalaria. Según la información recabada, estas modificaciones se realizaron sin una evaluación clínica presencial de los afectados y sin el consentimiento ni conocimiento de los cirujanos traumatólogos responsables de los casos. Esta práctica administrativa buscaba maquillar los indicadores de gestión del centro sanitario, afectando la precisión de los registros oficiales sobre la urgencia de las intervenciones pendientes.
Source : El País
Photo : El País

