La gestión de la crisis migratoria en Ceuta continúa generando tensiones internas en el Ejecutivo español. Tras la entrada masiva de miles de personas desde Marruecos, la desclasificación de documentos oficiales buscaba aclarar si existieron advertencias previas sobre la situación fronteriza. Sin embargo, esta medida ha provocado un enfrentamiento de versiones dentro de la Delegación del Gobierno, complicando la narrativa oficial que sostenía la ausencia de informes de inteligencia previos al suceso. El conflicto institucional se ha agravado al intentar determinar las responsabilidades y el flujo de información entre los distintos ministerios y los servicios de inteligencia. La situación pone de manifiesto las dificultades del Gobierno para cerrar este capítulo político un mes y medio después de los incidentes en la ciudad autónoma.
Source : El País
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