Durante la primera sesión de control al Ejecutivo del nuevo periodo parlamentario, el presidente Pedro Sánchez se enfrentó a los cuestionamientos de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. Tanto el líder del Partido Popular como el de Vox centraron sus críticas en la supuesta falta de autonomía del mandatario respecto a sus relaciones con Marruecos. En respuesta a estas acusaciones, Sánchez rechazó tajantemente estar supeditado a intereses externos, afirmando que no posee ningún amo. Este intercambio dialéctico tuvo lugar en un contexto marcado por la crisis migratoria sin resolver en Ceuta y la incertidumbre sobre la convocatoria de las próximas elecciones generales. El debate parlamentario reflejó la tensión política actual, con la oposición cuestionando la soberanía de las decisiones gubernamentales en materia de política exterior frente a Rabat.
Source : El País
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