La sustracción de cable de cobre ha experimentado un aumento significativo en Cataluña, duplicando las cifras registradas durante el mismo periodo del año anterior con 152 incidentes reportados en el primer semestre. Esta problemática impacta gravemente la infraestructura ferroviaria, especialmente en la línea R3, lo que ha obligado al Ministerio de Transportes a destinar 17 millones de euros para la reposición de 70 kilómetros de cableado. Recientemente, las autoridades policiales detuvieron a seis individuos vinculados a estos actos delictivos en las vías. Sin embargo, el fenómeno ha trascendido el ámbito ferroviario, extendiéndose hacia las estaciones de carga para vehículos eléctricos, que se han convertido en el nuevo blanco de los delincuentes debido a la presencia de este material en sus instalaciones.
Source : La Vanguardia
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