Tras su intervención en la Asamblea General de la ONU, Donald Trump ha formalizado un pacto de seguridad trilateral con los gobiernos de Dinamarca y Groenlandia. Este acuerdo contempla la apertura de dos nuevas bases militares estadounidenses en territorio groenlandés, consolidando así la influencia de Washington en la región ártica. El documento, compuesto por doce puntos, establece explícitamente restricciones para limitar la actividad de potencias rivales como China y Rusia en la zona. Con esta medida, la administración estadounidense busca asegurar el control estratégico del Ártico y prevenir cualquier incursión de actores externos que puedan comprometer la seguridad de la región. La firma del convenio marca un hito en la cooperación entre las tres partes, reforzando la vigilancia sobre las rutas y recursos del norte global.
Source : La Vanguardia
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