Tras conocerse los resultados de los sondeos a pie de urna, Benjamín Netanyahu celebró ante sus simpatizantes en Jerusalén lo que calificó como un triunfo electoral para el Likud. El líder israelí instó a la creación de un gabinete de derecha sólido, descartando explícitamente cualquier tipo de acuerdo político con partidos árabes. Durante el evento, el ambiente estuvo marcado por un marcado optimismo entre los asistentes, mientras se proyectaban imágenes relacionadas con las operaciones militares en Gaza, Líbano y Siria. Netanyahu aprovechó su intervención para responder a quienes pronosticaban el fin de su trayectoria política, reafirmando su posición frente a la oposición y los bloques rivales en un contexto de alta polarización electoral.
Source : El País
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